¿Qué es el arrepentimiento?
¿QUÉ ES EL ARREPENTIMIENTO?
Cuando hablamos de arrepentimiento, no hablamos simplemente de sentir culpa por algo que hicimos.
Arrepentirse significa apartarse del pecado y volvernos a Dios, buscando su perdón y tomando la decisión de cambiar.
El arrepentimiento implica un cambio real: en nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar.
El arrepentimiento nos lleva a Dios
El arrepentimiento es un paso necesario para acercarnos a Dios y vivir de acuerdo con su voluntad.
“Demuestren con su manera de vivir que realmente se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios.”
Mateo 3:8
Jesús no vino a buscar personas perfectas.
“No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores y necesitan arrepentirse.”
Lucas 5:32
Jesús vino por nosotros.
Por personas que nos equivocamos, que fallamos y que necesitamos de Él para transformar nuestra vida.
Por eso, el arrepentimiento no debería hacernos alejarnos de Dios por vergüenza.
Debería llevarnos a correr hacia Él.
¿QUÉ CAMBIA CUANDO NOS ARREPENTIMOS?
En Hechos 26:20 vemos que el arrepentimiento se demuestra con acciones.
No es solamente decir:
“Perdón, Dios.”
Es comenzar a vivir de una manera diferente.
1. Cambia nuestra manera de pensar
Cuando realmente comenzamos a arrepentirnos, cambia nuestra manera de ver las cosas.
Empezamos a ver a Dios de una manera diferente.
También empezamos a vernos a nosotros mismos de otra manera.
Un ejemplo muy claro es el hijo pródigo.
En Lucas 15:15-19, después de alejarse de su padre y vivir de una manera equivocada, llegó un momento en el que cambió su manera de pensar.
Se dio cuenta de dónde estaba y decidió volver a su casa.
Eso es parte del arrepentimiento:
Reconocer dónde estamos y decidir volver a Dios.
No importa cuánto nos hayamos alejado.
Podemos volver.
2. Cambia nuestra manera de sentir
Pedro es otro ejemplo.
Después de negar a Jesús, se dio cuenta de lo que había hecho y lloró amargamente.
“Y Pedro salió del patio, llorando amargamente.”
Mateo 26:75
Pero hay una diferencia entre sentir culpa y experimentar un arrepentimiento que nos lleva a cambiar.
2 Corintios 7:9-10 habla de una tristeza que viene de Dios y que nos lleva al arrepentimiento y produce salvación.
La tristeza por nuestro pecado no debería dejarnos estancados.
Debería llevarnos a decir:
“Esto está mal. Necesito cambiar.”
3. Cambia nuestra manera de actuar
El arrepentimiento verdadero produce frutos.
“Demuestren con su manera de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios.”
Mateo 3:7-8
No alcanza con pensar diferente.
No alcanza con sentirnos mal.
Tenemos que actuar diferente.
En Mateo 21:28-32, Jesús cuenta la historia de dos hijos. Uno inicialmente dijo que no obedecería a su padre, pero después cambió de actitud y fue.
El otro dijo que sí, pero finalmente no hizo lo que su padre le pidió.
Esto nos enseña algo importante:
El arrepentimiento es un cambio de actitud que se demuestra con hechos.
¿QUÉ PASA SI EL CAMBIO NO ES COMPLETO?
Podemos pensar en tres situaciones:
Si cambian nuestros sentimientos, pero no cambia nuestra manera de pensar ni de actuar: podemos quedarnos solamente en el remordimiento.
Si cambia nuestra manera de pensar, pero no cambia nuestro sentir ni nuestra manera de actuar: podemos quedarnos solamente en lo intelectual.
Pero el verdadero arrepentimiento involucra todo nuestro ser.
Pensamos diferente.
Sentimos diferente.
Actuamos diferente.
No es algo superficial.
Es una decisión profunda de volvernos a Dios y permitir que Él transforme nuestra vida.
TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO
Jesús le dijo a la iglesia de Éfeso:
“¡Arrepiéntete y haz las obras que hacías al principio!”
Apocalipsis 2:5
Todavía podemos volver.
Tal vez nos alejamos.
Tal vez dejamos de buscar a Dios como antes.
Tal vez hay cosas en nuestra vida que sabemos que tenemos que cambiar.
Hoy es un buen momento para volver a Él.
No dejemos que la luz se apague.
El arrepentimiento es una decisión nuestra.
Dios nos llama, nos muestra aquello que necesita cambiar y nos ofrece su perdón, pero nosotros tenemos que decidir dar la vuelta y volver a Él.
Necesitamos avanzar, no detenernos.
UN MOMENTO CON DIOS ❤️
Te invitamos a que, en privado, puedas tomarte unos minutos para estar a solas con Dios.
Podés hacer una lista de aquellas cosas, actitudes, decisiones o situaciones de las que necesitás arrepentirte.
No para quedarte atrapado en la culpa, sino para entregárselas a Dios.
Hablá con Él.
Pedile perdón.
Pedile que transforme tu corazón.
Y tomá la decisión de cambiar aquello que tengas que cambiar.
Dios escucha un corazón dispuesto a volver a Él. ❤️

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