¿Quién soy?

¿SABEMOS QUIÉNES SOMOS?

Efesios 2:10

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Somos hechura u obra maestra de Dios. No somos cualquier cosa.

Pero también, a cada uno de nosotros nos hizo únicos. Si tenemos hermanos podemos llegar a tener cosas parecidas, pero no somos iguales. A todos nos hizo diferentes, y eso no es malo.

Muchas veces nos comparamos con otros o queremos ser otros. Al compararnos, empezamos a querer lo que otros quieren.

Génesis 5:1b

“El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.”

Nos hizo semejantes a Él, pero no iguales. No somos cualquier cosa, somos valiosos a los ojos de Dios.

LOS PASOS QUE PODEMOS SEGUIR

1. Aceptarnos

Tenemos que aceptar que somos semejantes y valiosos.

Si todos fuéramos iguales, no podríamos juntarnos para ser un cuerpo. La mejor comparación que podemos hacer es ser nosotros mismos.

2. Pensar en cómo Dios nos ve

No pensar en todo lo malo que hacemos, porque Dios no solo ve eso. Ve nuestras cosas buenas y malas.

Por eso mandó a Jesús por nosotros.

Él no nos ve con el ojo acusador, Él nos ve como SU OBRA MAESTRA.

Tiene que ser suficiente cómo Dios nos ve.

Al compararnos con otro, hacemos que poco a poco vayamos robando la identidad del otro.

3. No tener envidia

Porque siempre está la pregunta:

¿Me gustaría ser como...?

Y eso hace que siempre queramos tener lo del otro.

Tenemos que aprender a ser nosotros mismos.

No es fácil. Por ser nosotros podemos llegar hasta no encajar en los ambientes que andamos.

Porque al querer encajar intentamos ser algo que no somos, solo para ser aceptados.

No busquemos ser o tener lo que otros son o tienen.

Podemos llegar a tener un concepto negativo de nosotros mismos y eso hace que también no podamos tener una identidad firme, porque dejamos de hacer cosas porque no estamos a la altura, o por infinidad de cosas negativas que pensamos de nosotros.

No tenemos que creer que somos mejores ni peores que nadie.

Porque todo lo que tenemos, nuestros talentos, virtudes y más cosas son de Dios.

¿CÓMO DEBEMOS VERNOS?

Romanos 12:3

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.”

No podemos creernos más de lo que somos.

Pero tampoco tenemos que pensar que somos menos que los demás.

Cada uno tiene algo que Dios le dio.

Mateo 5:16

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Las cosas buenas van a hacer que podamos brillar y que los demás puedan ver nuestras cosas buenas.

Gálatas 6:4

“Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse solo respecto de sí mismo, y no en otro.”

No necesitamos compararnos con los demás.

Aprendamos a ser nosotros mismos y a vernos como Dios nos ve.

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