San Juan 15:1-2 RVC
[1] »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. [2] Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

Los pampanos son los seguidores de Cristo, pero los fructíferos son los verdaderos creyentes, y a los que no dan frutos los corre a un lado.

Habla de dos formas, al que da fruto lo limpia y al que no lo quita. 

A las ramas que corta son las infertiles las que no dan frutos. Las que limpian tienen problemas por fuera y las que cortan tienen problemas desde adentro.

Jesús establece dos tipos de poda: pero para eso Dios nos tiene que disciplinar. Todo para que vayamos cambiando para poder dar frutos.

Muchas veces nos va a pedir cosas que no nos va a gustar dejarlas.

Las ramas que no llevan frutos se quitan del tronco porque no solo el problema esta en ella, sino que puede afectar a las demas.

San Juan 15:3-6 RVC
[3] Ustedes ya están limpios, por la palabra que les he hablado. [4] Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. [5] Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer. [6] El que no permanece en mí, será desechado como pámpano, y se secará, y será recogido y arrojado al fuego, y allí arderá.

Permaneces es el antonimo de rendirse o abandonar. Y permanecer en Cristo es reconocer que Jesús es el hijo de Dios.

1 Juan 4:15 RVC
[15] Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios en él.

Para permanecer en Cristo es también reconocerlo como Señor y Salvador.

San Juan 1:12 RVC
[12] Pero a todos los que recibieron la Palabra, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios;

Y tambien permanecemos haciendo lo que Dios dice.

1 Juan 2:24 RVC
[24] Que permanezca en ustedes lo que han oído desde el principio. Si lo que han oído desde el principio permanece en ustedes, también ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre.

Tambien es relacionarce con los demás.

San Juan 15:12 RVC
[12] »Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como yo los he amado.

El proceso de limpieza es doloroso, porque no queremos cambiarlo, muchas veces sabemos que tenemos que cambiar pero no lo queremos hacer.

San Juan 15:8-15 RVC
[8] En esto es glorificado mi Padre: en que lleven mucho fruto, y sean así mis discípulos. [9] Así como el Padre me ha amado, así también yo los he amado a ustedes; permanezcan en mi amor. [10] Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor; así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. [11] Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea completo. [12] »Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como yo los he amado.

Él nos amo tanto como el Padre lo amo a Él. Debemos permanecer en su amor y obedecer sus mandamientos.

Ese gozo del que habla nos va a mantener en firme, no es una alegría momentánea, sino continua.

San Juan 15:15 RVC
[15] Ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; yo los he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, se las he dado a conocer a ustedes.

Él no nos llama siervos, sino que somos sus amigos. Entonces nosotros debemos tratarlo como nuestros amigos, donde nos ayuda, nos corrige, y se alegra por nosotros.

San Juan 15:16-17 RVC
[16] »Ustedes no me eligieron a mí. Más bien, yo los elegí a ustedes, y los he puesto para que vayan y lleven fruto, y su fruto permanezca; para que todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se lo conceda. [17] Este es mi mandamiento para ustedes: Que se amen unos a otros.

Nos invita a vivir con Él para siempre, y nosotros podemos aceptar o rechazar esta propuesta. Aunque muchas veces parece que queremos rechazar esa propuesta, porque no queremos dejar nuestra cosas por Él.


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