La gratitud como fundamento
AGRADECIMIENTO 💛
Muchas veces esperamos que todo esté bien para poder agradecer.
Agradecemos cuando recibimos algo que queríamos, cuando las cosas salen como esperábamos o cuando tenemos buenas noticias.
Pero la Biblia nos enseña que el agradecimiento no debería depender de nuestras circunstancias.
“Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5:18
Dios nos ha dado muchísimos motivos para agradecer, y el agradecimiento también es parte de su voluntad para nuestra vida.
Cuando sentimos que no tenemos motivos...
¿Qué hacemos cuando sentimos que no hay nada por lo que agradecer?
Podemos mirar a nuestro alrededor.
Podemos mirar la creación, el cielo, los árboles, los animales, las personas que tenemos cerca, nuestra propia vida.
Y recordar algo muy simple:
DIOS ES EL CREADOR.
Todo lo que existe nos puede recordar su grandeza y darnos motivos para agradecer.
Pero muchas veces, en lugar de mirar lo que tenemos, nos enfocamos en lo que nos falta.
La queja
En Números 11:4-5 encontramos al pueblo de Israel quejándose.
Habían sido liberados de Egipto, Dios los había acompañado y sostenido, pero ellos comenzaron a mirar aquello que no tenían.
Se enfocaron en lo que les faltaba antes de valorar lo que ya tenían.
Y esto también puede pasarnos a nosotros.
La queja puede hacer que dejemos de valorar todo lo bueno que Dios ya hizo en nuestra vida.
Podemos olvidarnos de dónde nos sacó, de lo que nos permitió atravesar y de todo lo que nos dio.
Por eso tenemos que preguntarnos:
¿De quiénes estamos rodeados?
¿Estamos rodeados de personas que constantemente se quejan?
¿O somos nosotros quienes llevamos la queja a todos lados?
Lo que decimos también importa
“No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Más bien, que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras sean una fuente de ánimo para quienes las escuchen.”
Efesios 4:29
Nuestras palabras pueden construir o destruir.
Entonces podemos preguntarnos:
¿Estoy siendo de ánimo para las personas que tengo cerca?
¿Mis palabras llevan esperanza?
¿Animo a otros?
¿O constantemente estoy transmitiendo queja, negatividad y desánimo?
En 2 Timoteo 3:1-2 se habla de personas que vivirían en tiempos difíciles y entre otras cosas serían desagradecidas.
Por eso también tenemos que prestar atención a lo que estamos consumiendo y a lo que estamos dejando entrar en nuestro corazón.
“La lengua puede traer vida o muerte.”
Proverbios 18:21
Nuestra manera de hablar importa.
Podemos utilizar nuestras palabras para llevar vida o para llevar muerte.
¿QUÉ PRODUCE EL AGRADECIMIENTO EN NOSOTROS?
1. Nos ayuda a vencer la tentación
Efesios 5:3-4 nos llama a alejarnos de determinadas conductas y también nos habla de una manera diferente de utilizar nuestras palabras.
El agradecimiento cambia nuestra perspectiva.
Cuando aparece una tentación, podemos detenernos y pensar:
¿Dónde estaba antes?
¿Hasta dónde me trajo Dios?
¿Qué tengo hoy?
¿Realmente quiero volver atrás?
Aunque estemos atravesando una situación difícil, podemos elegir ser agradecidos.
No porque todo sea perfecto, sino porque Dios sigue siendo Dios en medio de nuestras circunstancias.
2. Nos ayuda a ser buenos administradores
“El amo lo llenó de elogios. ‘Bien hecho, mi buen siervo fiel. Has sido fiel en administrar esta pequeña cantidad, así que ahora te daré muchas más responsabilidades. ¡Ven, celebremos juntos!’”
Mateo 25:23
Cuando somos agradecidos, aprendemos a valorar lo que tenemos.
Nuestro tiempo.
Nuestros talentos.
Nuestros recursos.
Las personas que Dios puso a nuestro alrededor.
En lugar de pensar únicamente en lo que nos falta, empezamos a preguntarnos:
¿Qué puedo hacer con lo que Dios ya puso en mis manos?
3. Nos ayuda a quitar la idolatría
“Pero Dios es tan rico en misericordia, y nos amó tanto, que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos.”
Efesios 2:4-5
Y en Efesios 2:8 se nos recuerda que somos salvos por gracia.
Cuando entendemos el precio de nuestra salvación y reconocemos que todo lo que tenemos viene de Dios, nuestro corazón empieza a cambiar.
Dejamos de poner nuestra seguridad en las cosas.
Dejamos de pensar que necesitamos tener más para estar completos.
Dios vuelve a ocupar el centro.
El agradecimiento nos ayuda a recordar que nuestra mayor riqueza no está en lo que tenemos, sino en lo que Cristo hizo por nosotros.
4. El agradecimiento trae paz
“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.”
Filipenses 4:6-7
Hay algo muy importante en este pasaje:
Pedimos, pero también agradecemos.
No solamente presentamos nuestras necesidades delante de Dios.
También recordamos todo lo que Él ya hizo.
Cuando agradecemos, recordamos que Dios tiene el control.
Y si Él tiene el control, podemos descansar en Él.
5. Nos ayuda a dar un buen testimonio
“Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de él.”
Colosenses 3:17
Nuestra actitud también habla de nuestra fe.
No significa que nunca podamos estar tristes, cansados o atravesar un momento difícil.
Significa que, aun en medio de esas situaciones, podemos elegir no vivir dominados por la queja.
Una persona agradecida puede transmitir algo diferente.
Puede mostrar que su esperanza no depende únicamente de que las circunstancias sean buenas.
AGRADECER TAMBIÉN ES APRENDER A DAR
Cuando entendemos todo lo que Dios nos dio, también cambia nuestra manera de compartir.
No se trata solamente de dar cuando nos sobra.
Podemos aprender a dar de lo que tenemos.
Nuestro tiempo.
Nuestros recursos.
Nuestros talentos.
Nuestra ayuda.
Nuestro servicio.
Podemos estar disponibles cuando alguien nos necesita.
Porque una persona que entiende la gracia que recibió también aprende a dar gracia a los demás.
El agradecimiento nos hace parecernos cada vez más a Jesús.
Todo pertenece a Dios
Job, después de perder muchas de las cosas que tenía, dijo:
“Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo estaré cuando me vaya. El Señor me dio lo que tenía y el Señor me lo ha quitado. ¡Alabado sea el nombre del Señor!”
Job 1:21
Esto nos recuerda algo importante:
Todo lo que tenemos viene de Dios.
Y aunque no siempre entendamos por qué algunas cosas llegan o por qué otras se van, podemos seguir confiando en Él.
No significa que nunca vamos a llorar, enojarnos o sentir tristeza.
Significa que, aun en medio de todo eso, podemos reconocer:
Dios sigue siendo bueno.
¿Y SI HOY CAMBIAMOS LA QUEJA POR AGRADECIMIENTO?
Quizás necesitamos empezar a mirar diferente.
En lugar de pensar solamente:
“¿Qué me falta?”
Preguntarnos:
“¿Qué tengo?”
En lugar de pensar:
“¿Por qué Dios no hizo esto?”
Recordar:
“¿Cuántas cosas ya hizo Dios por mí?”
En lugar de transmitir queja, elegir palabras que edifiquen.
En lugar de compararnos, agradecer.
En lugar de enfocarnos en lo que perdimos, recordar lo que Dios nos permitió vivir.
Tenemos muchos motivos para agradecer.
Y quizás hoy solo necesitamos detenernos, mirar alrededor y reconocerlo:
Gracias, Dios, por todo lo que hiciste, por todo lo que estás haciendo y por todo lo que todavía vas a hacer. 💛

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