¿Qué son las promesas?

LAS PROMESAS DE DIOS

Es comprometerse con alguien más, es una acción que necesita cumplir con un compromiso.

¿Ustedes prometen y no cumplen? ¿Les gustan que les hagan promesas?

La mayoría hace promesas y no las cumple. Lo bueno de todo esto es que el único que promete y cumple es Dios.

Números 23:19

“Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”

La promesa a Abraham

Dios le hizo una promesa a Abraham en Génesis 12:1-5. Le dio la promesa de que él iba a ser de bendición para otros, pero él tenía que dejar todo y salir.

Después de ahí él se fue, como Dios lo mandó.

Como había hambre, bajó a Egipto y empezó a mentir. Después Dios le vuelve a prometer algo a Abraham: que va a tener una generación numerosa.

Pasa el tiempo y Sara no puede tener hijos, entonces él se acostó con la criada, pero eso no era lo que Dios quería.

Muchas veces no queremos esperar el tiempo a que se cumpla la promesa en el tiempo que Él nos manda.

Hay un montón de personajes en la Biblia que Dios les prometió cosas y ellos esperaron.

Tenemos que aprender a esperar

Para alcanzar la promesa tenemos que esperar el tiempo. A veces puede ser más rápido o a veces más largo.

A algunos nos gusta ser probados y pasar tiempos difíciles, pero ¿a quién le gusta pasarla mal? Creo que a nadie.

Nosotros a veces nos sacrificamos por los sueños que tenemos humanamente, por nuestras cosas, pero para las promesas que Dios tiene no nos sacrificamos por ellas.

Ponemos la excusa de que “es en el tiempo de Dios”, pero es para hacernos los vagos.

Por las cosas nuestras no tenemos problema en el sacrificio, pero las espirituales no nos sacrificamos tanto. Muchas veces desistimos porque estamos cómodos en nuestros lugares.

Juan 16:33

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”

Mediante los procesos nos acercamos más a la presencia de Dios.

Isaías 43:2

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”

Aunque pasemos por donde pasemos, Él va a estar con nosotros, ya sea por aguas profundas, ríos o el fuego.

Aunque parece que no está, tenemos que confiar en que Él está ahí ayudándonos.

Los procesos nos transforman

Romanos 5:1-5

“1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Cuando nos pasan cosas que no nos gustan no nos dan mucha alegría, pero Dios nos ama, entonces no nos va a dejar solos al pasar eso.

Muchas veces no queremos decir que estamos enojados con Dios, aunque Él lo sepa, y nosotros nos enojamos y nos alejamos por no querer reconocer que la culpa es nuestra.

En muchos casos no queremos afrontar que es culpa nuestra, o dejar de ponernos a nosotros en primer lugar.

Entonces, en el proceso, nos va a confrontar con nosotros mismos. Pero siempre nos confronta con algo nuestro, y nosotros nos estancamos porque tenemos miedo de cómo va a ser, por el hecho de tener que dejar nuestras comodidades.

Porque tenemos que dejar nuestra fuerza para que Él la controle.

Dios tiene cuidado de nosotros

1 Pedro 5:7-10

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

Satanás vino a destruir y a veces viene y nos dice cosas negativas a nosotros, pero nosotros le damos el lugar a que nos diga esas cosas.

¿Qué cosas pueden ser las que él nos susurra para decaer?

Cuando empezamos a escuchar las mentiras del diablo hace que solo pensemos en eso y nos alejamos de Dios.

Cuando sentimos que no somos nada o no nos valoran, esas son mentiras de Satanás, porque Dios nos ama y nunca nos va a dejar solos.

Satanás nos pone cosas en la cabeza de que no vamos a llegar a terminar las cosas que queremos cumplir.

Aunque no es fácil enfrentar el pasado o a nosotros mismos, Dios nos ayuda a enfrentar eso.

Isaías 41:10

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

No tenemos que tener miedo. Él siempre va a estar con nosotros.

Mantenernos firmes

Hebreos 10:23

“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”

Hay que mantenernos firmes y no dudar.

Tenemos que confiar en que Dios va a cumplir su promesa. Necesitamos entender cuánto Dios nos ama y confiar en sus promesas.

Los procesos que vamos a vivir nos llevan a madurar.

La única forma comprobada de salir de las pruebas victoriosos es estar cerca de Dios.

Nahúm 1:7

“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.”

1 Timoteo 4:7-8

“7Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; 8porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.”


Santiago 1:12
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman."
Aunque la estemos pasando mal, siempre es un proceso para mejorar.

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