¿Para dónde estoy mirando?
👀 ¿Dónde está puesta tu mirada?
Hay muchas cosas en las que ponemos nuestra atención, como nuestras metas, sueños y tantas otras cosas. A veces pueden ser buenas y otras no tanto.
“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”
Colosenses 3:2 RVR1960
“Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe…”
Hebreos 12:2 NVI
Nuestra mirada debe estar centrada en Jesús, no dividida entre lo terrenal y lo celestial.
¿Por qué debemos fijar nuestra mirada en Jesús?
Porque Él es fiel y no va a fallar.
Porque nos va a hacer más fácil atravesar los problemas.
Porque cuando dejamos de mirar a Cristo, nos hundimos en nuestros propios deseos.
“Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.”
Hebreos 11:27 RVR1960
Como Moisés tenía los ojos puestos en Jesús, no tuvo miedo de lo que podría decir el rey. Muchas veces, si tuviésemos los ojos puestos en Jesús, evitaríamos muchas situaciones o miedos que solemos tener.
¿Qué pasa cuando dejamos de mirar a Cristo?
“Entonces Pedro lo llamó: —Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti caminando sobre el agua. —Sí, ven —dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús, pero cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. —¡Sálvame, Señor! —gritó.”
Mateo 14:28-30 NTV
Pedro comenzó caminando hacia Jesús, pero cuando dejó de mirar hacia Él y puso su atención en el viento y las olas, comenzó a hundirse.
“Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia.”
Santiago 1:25 NTV
¿Cómo saber si realmente tenemos la mirada puesta en Cristo?
La manera en la que reaccionamos ante las pruebas o hacia dónde vamos cuando aparecen los problemas puede ser un indicador de dónde está fijada nuestra mirada.
“Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, Y aleja de ti la iniquidad de los labios. Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante. Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal.”
Proverbios 4:20-27 RVR1960
“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.”
Salmos 32:8 RVR1960
Si mantenemos nuestra mirada en Jesús, Él nos va a aconsejar y también fijará su mirada en nosotros con su amor y cuidado.
👀 Y vos, ¿dónde tenés puesta tu mirada?
¿Qué distrae tu enfoque de Jesús y hace que te desvíes de su camino?

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