Somos inspiración

Somos inspiración 

Vamos a hablar de un personaje en específico:

Hechos 4:36-37 TLA
[36] Esto también lo hizo un hombre de la tribu de Leví, que había nacido en la isla de Chipre. Se llamaba José, pero los apóstoles le decían Bernabé, que significa «El que consuela a otros.» [37] Bernabé vendió un terreno suyo, y todo el dinero de la venta se lo entregó a los apóstoles.

Vamos a hablar sobre Bernabé, los apostoles le cambiaron el nombre, antes era José, la palabra consolación originalmente era paraklesis, era llamando a otros para consolar 

Bernabé era ejemplo de:

Compromiso, fue tranfotmado y vendio su terreno por ello.

Generosidad, a él no le importo darle el terreno a los discípulos.

Amor y humildad.

Hechos 9:1-15, 17-19 TLA
[1-2] Saulo estaba furioso y amenazaba con matar a todos los seguidores del Señor Jesús. Por eso fue a pedirle al jefe de los sacerdotes unas cartas con un permiso especial. Quería ir a la ciudad de Damasco y sacar de las sinagogas a todos los que siguieran las enseñanzas de Jesús, para llevarlos presos a la cárcel de Jerusalén. [3] Ya estaba Saulo por llegar a Damasco cuando, de pronto, desde el cielo lo rodeó un gran resplandor, como de un rayo. [4] Saulo cayó al suelo, y una voz le dijo: —¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues? [5] —¿Quién eres, Señor? —preguntó Saulo. —Yo soy Jesús —respondió la voz—. Es a mí a quien estás persiguiendo. [6] Pero levántate y entra en la ciudad, que allí sabrás lo que tienes que hacer. [7] Los hombres que iban con Saulo se quedaron muy asustados, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. [8] Por fin, Saulo se puso de pie pero, aunque tenía los ojos abiertos, no podía ver nada. Entonces lo tomaron de la mano y lo llevaron a la ciudad de Damasco. [9] Allí Saulo estuvo ciego durante tres días, y no quiso comer ni beber nada. [10] En Damasco vivía un seguidor de Jesús llamado Ananías. En una visión que tuvo, oyó que el Señor Jesús lo llamaba: —¡Ananías! ¡Ananías! —Señor, aquí estoy —respondió. Y el Señor le dijo: [11] —Levántate y ve a la Calle Recta. En la casa de Judas, busca a un hombre de la ciudad de Tarso. Se llama Saulo, y está orando allí. [12] Yo le he mostrado que un hombre, llamado Ananías, llegará a poner sus manos sobre él, para que pueda ver de nuevo. [13] —Señor —respondió Ananías—, me han contado que en Jerusalén este hombre ha hecho muchas cosas terribles contra tus seguidores. [14] ¡Hasta el jefe de los sacerdotes le ha dado permiso para que atrape aquí, en Damasco, a todos los que te adoran! [15] Sin embargo, el Señor Jesús le dijo: —Ve, porque yo he elegido a ese hombre para que me sirva. Él hablará de mí ante reyes y gente que no me conoce, y ante el pueblo de Israel. [16] Yo le voy a mostrar lo mucho que va a sufrir por mí. [17] Ananías fue y entró en la casa donde estaba Saulo. Al llegar, le puso las manos sobre la cabeza y le dijo: «Amigo Saulo, el Señor Jesús se te apareció cuando venías hacia Damasco. Él mismo me mandó que viniera aquí, para que puedas ver de nuevo y para que recibas el Espíritu Santo.» [18] Al instante, algo duro, parecido a las escamas de pescado, cayó de los ojos de Saulo, y este pudo volver a ver. Entonces se puso de pie y fue bautizado. [19] Después de eso, comió y tuvo nuevas fuerzas. Saulo pasó algunos días allí en Damasco, con los seguidores de Jesús.

Bernabé por amor, por mas de que Paulo no habia sido lo mejor, él lo ayudo, lo discipulo.

Hechos de los Apóstoles 9:26-27 NTV
[26] Cuando Saulo llegó a Jerusalén, trató de reunirse con los creyentes, pero todos le tenían miedo. ¡No creían que de verdad se había convertido en un creyente! [27] Entonces Bernabé se lo llevó a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino a Damasco y cómo el Señor le había hablado a Saulo. También les dijo que, en Damasco, Saulo había predicado con valentía en el nombre de Jesús.

Aunque todos no creían que él era creyente y de su cambio, Bernabé lo llevo con ellos, les dijo lo que Pablo habia echo.

Bernabé es un siervo generoso, sensible, humilde y comprometido con la tarea de la predicacion. Es un hombre de fe y de coraje. Y es un formador de dirigentes de la iglesia.

Bernabé era esa clase de discipulo que no atrajo a las luces para si mismo. Eso refleja en una historia particular, registrada en:

Hechos 14:8-23 NVI
[8] En Listra vivía un hombre lisiado de nacimiento que no podía mover las piernas y nunca había caminado. Estaba sentado, [9] escuchando a Pablo, quien al fijarse en él y ver que tenía fe para ser sanado, [10] le ordenó con voz fuerte: —¡Ponte en pie y enderézate! El hombre dio un salto y empezó a caminar. [11] Al ver lo que Pablo había hecho, la gente comenzó a gritar en el idioma de Licaonia: —¡Los dioses han tomado forma humana y han venido a visitarnos! [12] A Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque era el que dirigía la palabra. [13] El sacerdote de Zeus, el dios cuyo templo estaba a las afueras de la ciudad, llevó toros y guirnaldas a las puertas y, con toda la multitud, quería ofrecerles sacrificios. [14] Al enterarse de esto los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron las vestiduras y se lanzaron por entre la multitud, gritando: [15] —Señores, ¿por qué hacen esto? Nosotros también somos hombres mortales como ustedes. Las buenas noticias que anunciamos son que dejen estas cosas sin valor y se vuelvan al Dios viviente, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. [16] En épocas pasadas él permitió que todas las naciones siguieran su propio camino. [17] Sin embargo, no ha dejado de dar testimonio de sí mismo haciendo el bien, dándoles lluvias del cielo y estaciones fructíferas, proporcionándoles comida y alegría de corazón. [18] A pesar de todo lo que dijeron, a duras penas evitaron que la multitud les ofreciera sacrificios. [19] En eso llegaron de Antioquía y de Iconio unos judíos que hicieron cambiar de parecer a la multitud. Apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, creyendo que estaba muerto. [20] Pero cuando lo rodearon los discípulos, él se levantó y volvió a entrar en la ciudad. Al día siguiente, partió para Derbe en compañía de Bernabé. [21] Después de anunciar las buenas noticias en aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, Pablo y Bernabé regresaron a Listra, a Iconio y a Antioquía, [22] fortaleciendo a los discípulos y animándolos a perseverar en la fe. «Es necesario pasar por muchas dificultades para entrar en el reino de Dios», les decían. [23] Cada iglesia nombró líderes religiosos, y con oración y ayuno los encomendaron al Señor, en quien habían creído.

En aquellos dias muchos creian que los dioses se mesclavan con los hombre. Era tal su influencia que, en Listra, Bernabé y y Pablo fueron recibidos como dioses. A Bernabé se lo llamo Júpiter por su porte; y a Pablo, Mercurio, por su oratoria. Por supuesto, ambos rechazaron tal cosa. Nuestro proceder y nuestra vida siempre ejercem influencias.

Bernabé no dejo nada escrito, pero Pablo, su discipulo mas notable, inspirado por Dios, escribió casi la mitad del Nuevo Testamento. La iglesia necesita de Pablos arriesgados y valientes, expuestos siempre en el frente de batalla contra el mal. Pero además necesita de los Bernabés, que también son arriesgados y valientes, y no obstante trabajan detrás de escena, formando, animando, enseñando y discipulando.

Recuerda que sin Bernabés no hay Pablos.

Muchas veces no tenemos eso de ir a hablar, sin alque que te anime, que te rete, que te enseñe, no hay Pablos. 

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